viernes, 29 de mayo de 2015

Seis cosas que tal vez no sabías del WhatsApp

Además de poder chatear con otra persona o en grupo, Whatsapp nos permite realizar llamadas, cambiar nuestra foto de perfil, saber si el receptor recibió tu mensaje con el doble check azul y varias otras opciones que quizás no lo sabías y te las dejamos a continuación.

1. Mensajes de difusión. Si deseamos comunicar una noticia o un dato a todos o algunos de nuestros contactos, aunque estén en grupos de chats diversos, Whatsapp posee una funcionalidad que nos permite hacerlo con facilidad. Basta con ir al menú y hacer click sobre 'Nueva Difusión', escribir el mensaje, seleccionar los contactos y enviar.

2. Copias de seguridad en Google Drive. Si tienes la necesidad de cambiar de equipo o formatearlo, puedes instalar WhatsApp y restaurar todas tus conversaciones que tienes respaldado en Google Drive.

3. Retiran WhatsApp Plus. Los responsables de WhatsApp han comenzado a bloquear y cancelar cuentas de forma masiva a todo aquellos usuarios que utilicen versiones alternativas, cuyo máximo exponente es WhatsApp Plus. Así que mejor no intentarlo.

4. Emoticón del excremento para salvar vidas. La Asociación Española contra el Cáncer utiliza al famoso emoticón en una original campaña contra el cáncer de colon. La imagen recuerda que esta enfermedad afecta a hombres y mujeres y que, además, no presenta síntomas por lo que la detección temprana es fundamental.

5. Si cambias de teléfono, borra tu antigua cuenta. Si te aburres de la aplicación puedes borrar tu cuenta, de esta manera, tu antigua cuenta no les aparecerá a las personas que tengan tu número guardado y no te escribirán pensando en que tú todavía cuentas con el servicio.

6. Ocultar tus fotos a desconocidos. Si acaba de agregarte un nuevo contacto, el cual no sabes quién es, puedes evitar que un desconocido vea tu foto de perfil de WhatsApp. La opción está dentro del menú, donde es posible configurar quien puede ver tu foto de perfil y estado.

jueves, 21 de mayo de 2015

«El amor adolescente en la era del WhatsApp es excesivamente frágil»

La nueva realidad digital ha rediseñado por completo el escenario del amor en pareja, afectando de una forma más drástica si cabe a las relaciones entre adolescentes, y haciéndolas «excesivamente frágiles», según la pedagoga Nora Rodríguez. «El control permanente que permiten el WhatsApp, Twitter, o Instagram hace que los nativos digitales controlen a la pareja de una forma absoluta y donde se la somete a un ahogo total... Saben a qué hora se ha acostado, qué ha comido... esto ha provocado un completo y peligroso rediseño del concepto amor en todas las edades, pero más delicado en los jóvenes si cabe porque se trata de sus primeras relaciones. Digamos que los"nativos digitales"desarrollan su aprendizaje amoroso a través de las pantallas y esto lo cambia todo. Son unas primeras experiencias que, demasiado a menudo, se tiñen de dolor, transformando la fragilidad natural de la adolescencia en una vulnerabilidad extrema», expone Rodríguez, autora de «El nuevo ideal del amor en adolescentes digitales». Para esta experta, esta nueva situación hace que sea hora de afrontar uno de los desafíos urgentes de la sociedad del siglo XXI: «empezar a educar en el amor positivo a las nuevas generaciones». «Es tarea de los adultos enseñarles a ser felices en las primeras experiencias de pareja», añade.

—¿En que consiste este nuevo panorama del amor adolescente?

—Desde los numerosos espacios a los que tienen acceso, tanto a los chicos como a las chicas les llegan formas normalizadas de comportamiento basadas en un ejercicio de poder permanente, una vez iniciada la relación. Las visibilidad que otorgan las redes sociales les permite ejercer un poder psicológico, haciendo sufrir a la pareja mediante actitudes de indiferencia, abandono, u otras formas de violencia sutiles que generan dependencia emocional. Lo terrible es que demasiadas veces estos actos son entendidos por las chicas como pruebas que deben superar, porque «la que más sufre siempre es la que más ama», y por lo tanto, más mujer. Pero afecta también a los hombres, porque del mismo modo hay muchos varones adolescentes que piensan que es un acto de hombría vengarse de sus ex parejas si han sido abandonados injustamente, poniendo de relieve que el sufrimiento no es para los varones, porque no es cosa de verdaderos hombres quedarse de brazos cruzados.

Es importante señalar también que hay un nuevo perfil de chico controlador y maltratador, que no es el chico torpe, con mala cara... pueden ser chicos muy educados, incluso que mantienen un discurso de liberación de la mujer. Es el típico perfil de adolescentes que se criaron solos, porque ambos padres trabajaban, y no tenían a un adulto empático que funcionara como modelo. Es verdad que hoy ya sabemos que no es necesario estar con ellos las 24 horas, pero el tiempo que lo hacemos debe ser de exclusividad, y con proyectos conjuntos, que a estos menores les ofrezca una sensación de continuidad. Hay que hablar con ellos del amor, de la afectividad, de todo.

—¿Qué más efectos tiene esta nueva construcción social del amor en los más jóvenes?

—Algunos estudios, realmente interesantes en este sentido, demuestran que esta nueva realidad no sólo adhiere al amor aspectos como el sufrimiento o la indiferencia, sino que está llevando cada vez más a un papel pasivo a las chicas. Ellas, una vez que formalizan la pareja, en especial en la franja de la segunda adolescencia (entre los 15 y los 17 años), sufren más que los chicos durante el proceso de enamoramiento, y a medida que la relación avanza, no sólo tienen más comportamientos dependientes sino de menor autoestima, con actitudes cada vez más pasivas, con conductas infantiles... esto se puede ver muy fácilmente en los tonos que usan con sus parejas, mucho más agudos y con diminutivos después de un tiempo de relación.

—¿Cuáles son los referentes de esta generación?

—El marketing... Entre los adolescentes, la mercadotecnia que rodea al propio marketing de amor tiene mucho que ver. En esta realidad paralela, se insiste mucho en que el amor todo lo puede, o que los polos opuestos se atraen, y que no hay maltrato cuando se trata de un amor verdadero, por más que se sufra, porque el amor lo aguanta todo. Se incide en que el amor está predestinado, o porque guste o no. A la vez, el marketing también les dice que sólo hay un amor auténtico en la vida. Son ideas que calan hondo entre muchos menores de edad que están dando sus primeros pasos en la vida.

—¿Qué podemos hacer los adultos?

—Los padres, la sociedad, la escuela, los ayuntamientos... deben realizar programas que sirvan para enseñarles a los chicos cómo llevar a cabo autogestión de las emociones, a conocerse y reconocerse, a regularse emocionalmente... En definitiva, hay que hacer una educación urgente de la afectividad. Todos juntos debemos, insisto, enseñarles a ser felices en las primeras experiencias de pareja, cambiando el enfoque resignado del amor romántico por un enfoque reflexivo, que les permita aprender a discernir las situaciones opresivas y de discriminación de aquellas otras que son verdaderamente positivas, enseñándoles a identificar oportunidades para la acción, pero también para la construcción de un nuevo paradigma que les permita vivir una experiencia de amor que también sea inteligente.

—¿Cuándo podemos empezar?

—En la primera infancia. Toda esta nueva realidad nos obliga a poner el acento en una educación inteligente y reflexiva desde que son pequeñitos, destinada a que aprendan a aceptar su cuerpo, y a aceptarse a sí mismos. Lo que es inaceptable es que las niñas de hoy estén hipersexualizadas, y maltraten su cuerpo desde los 10 años. Hay muchas que a esa edad ya están en contra de su figura, lo que a medida que se acerca la adolescencia comienza a ser más y más grave. Empiezan a mirarse de una forma crítica, se comparan, dicen "no me gusta este cuerpo", se pierden el respeto y de ahí, pasan a dejar de comer. Ojo que a los chicos también les pasa, aunque de otra forma. Ellos de pronto piensan que su aspecto debe mostrar su fortaleza, y desean un cuerpo excesivamente musculado a los 14 años. No se trabaja la masculinidad desde una figura paterna como modelo, sino desde el rediseño corporal, y dese el desprecio o la aniquilación del propio cuerpo. Por eso también es importante que estén más en contacto con sus propias emociones. Porque si nadie les ayuda a encontrar opciones más sanas, ellos demarcarán sus propios límites a partir de los únicos roles que conocen. Y de jóvenes darán a los celos obsesivos un valor positivo, considerándolos como una señal inequívoca con la cual se diferencia el noviazgo y el compromiso de lo que no lo es.

—¿Que reflexiones le gustaría trasladar a los jóvenes en este sentido?

—Que la calidad del amor no depende del tiempo que pasen juntos, y que no es algo que determine el destino. Que ningún amor de pareja exige sacrificar los estudios, las ganas de vivir, o los amigos. Al contrario: El amor sano es aquel que te permite disponer del propio tiempo y de hacer cosas sin sentirse culpable y que nadie te culpe. El amor reflexivo permite que sea una experiencia afectiva buena, que te sientas bien mientras que el irreflexivo, por contra, tiene muchas probabilidades de que se convierta en una mala experiencia. La clave pasa porque aprendan a ser fieles a sí mismos, no a otros. El primer amor puede ser maravilloso o devastador.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Líder chechén exige a las mujeres dejar de usar WhatsApp

El líder de la república rusa de Chechenia, Ramzán Kadírov, ha exigido públicamente a los hombres chechenes que controlen el uso que hacen sus esposas de las redes sociales y de los servicios de mensajería por Internet, concretamente la aplicación WhatsApp.

Kadírov hizo este llamamiento durante una reprimenda ante las cámaras de la televisión regional a un grupo de mujeres a las que acusó de criticar por WhatsApp el polémico matrimonio entre una joven de 17 años y un jefe de policía ya casado, de 47 años, amigo personal del jefe chechén.

"No escribáis en WhatsApp", dijo Kadírov a las mujeres para enseguida dirigirse a sus maridos: "Hombres, obligad a vuestras mujeres a abandonar los grupos" de conversación en la popular aplicación.

Cabizbajos, prácticamente inmóviles y con rostro compungido, las mujeres y sus maridos escucharon en absoluto silencio la reprimenda del autoritario líder chechén, mientras eran grabados por las cámaras de televisión, según se puede ver en un vídeo difundido en YouTube.

Kadírov, que manda Chechenia con mano de hierro desde que fue nombrado para el cargo en 2007 por el presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió a los hombres de que difundir informaciones que dañan el honor de otra familia chechena puede acarrearles una "venganza de sangre".

Ya en marzo de este año, el jefe de la república musulmana norcaucásica propuso limitar el acceso de los menores al WhatsApp y aseguró entonces que su mujer e hijos "no entran en las redes sociales, no tienes sus propias cuentas".

Mientras, el escándalo por el matrimonio entre la joven chechena Luisa Goilabíyeva, que cumplió 17 años el pasado primero de mayo, y el policía Nazhud Guchígov, celebrado el pasado sábado en la capital de la república, continúa suscitando reacciones en el resto del territorio de Rusia.

Días antes de la boda, a la que acudió el propio Kadírov, el periódico independiente ruso "Nóvaya Gazeta" denunció que la familia de Goilabíyeva fue amenazada con represalias si su hija Luisa, obligada a contraer el matrimonio, rechazaba la propuesta de Guchígov.

En cambio, Kadírov, conocido defensor de la poligamia, defendió el enlace al asegurar que "los padres dieron su bendición" y que "el amor no sabe de edades".

"Lo haremos todo en estricta consonancia con el Islam y la legislación rusa, aunque en nuestras tradiciones no figura acudir al registro matrimonial", dijo el mandatario chechén.

El matrimonio fue sorprendentemente apoyado por el Defensor del Niño, Pável Astájov, quien reconoció que la ley federal prohíbe los matrimonios a menores de 18 años, pero matizó que las regiones rusas pueden introducir excepciones a la regla.

"En algunas partes, las mujeres ya están arrugadas a los 27 años", escribió Astájov en su Instagram, aunque luego tuvo que pedir disculpas a las rusas por sus palabras

domingo, 26 de abril de 2015

Grupos de WhatsApp de padres del colegio

De los corrillos en la puerta del colegio... a los chismorreos por WhatsApp. Cada vez es más habitual y común que los padres, por deseo propio o porque en cierto modo se sienten obligados a hacerlo, forman grupos de WhatsApp junto al resto de progenitores de la clase de sus hijos en el colegio. Se trata de una forma de comunicación muy útil para informarse de reuniones, celebraciones de cumpleaños, organización de los disfraces en Carnaval...

Sin embargo, se corre el riesgo de caer fácilmente en la tentación de realizar una crítica a un profesor “porque pone muchos deberes”, “porque no pone deberes”, “regaña mucho”, “es muy estricto en las notas”... Comentarios que poco a poco van alimentándose y creando una opinión generalizada sobre los docentes que puede llegar a ser muy perjudicial. “En ocasiones —añade Óscar González, profesor de educación Primaria y autor de “Familia y Escuela”— no siempre es culpa de los padres. Hay centros que mantienen sus puertas cerradas a comentarios y no facilitan que las familias se acerquen a manifestar sus dudas o preocupaciones”.

Este docente también alerta del riesgo que supone que los padres se enfrenten a otros por WhatsApp. “Es muy fácil hacer comentarios escritos, hay que tener cuidado y ser respetuosos con las opiniones de los demás. Además, muchos niños cogen el móvil de sus padres y pueden leerlo”.

Otra de las funciones más destacadas del WhatsApp del colegio es la de “servicio de SOS”. Es muy común que un alumno se olvide un día el cuaderno de deberes. Rápidamente los padres lanzan un mensaje de auxilio: “alguien puede mandarme una foto de la página 6 de lengua”. Lo mismo ocurre si el niño ha extraviado su abrigo, un libro, el gorro de piscina... Todos en su búsqueda.

Según el sociólogo Francisco Núñez, director del programa de Humanidades de la Universitat Oberta de Cataluña, este tipo de mensajes “perjudican la autonomía y responsabilidad de los niños con las tareas escolares”. Para Nati Cabrera, profesora de estudios de Educación y Psicología de la UOC, “no es bueno que los padres asuman las responsabilidades de los niños. Ellos piensan que les están ayudando, pero no es así; sobreprotegiéndolos les impiden que hagan suyas las responsabilidades y perjudican su autonomía”, advierte.

CLAVES PARA UN BUEN USO

Utiliza el grupo de WhatsApp de la clase para intercambiar información útil sobre tu hijo y el grupo-clase. Si no tienes nada positivo e interesante que aportar, mejor no escribas nada.

Respeta a los demás y su intimidad: una vez se comparte un contenido ya no hay marcha atrás.

No escribas lo que no dirías a la cara. Piénsalo dos veces antes de enviarlo.

No te conviertas en la agenda de tu hijo: deja que aprenda a asumir sus propias responsabilidades.

Ante el mal uso de alguno de los miembros del grupo, no dejes pasar la ocasión de mostrar tu disconformidad y hacerle ver que no es la manera correcta de proceder.

Evita comentar los rumores que se compartan en el grupo e intenta erradicarlos. El rumor es una construcción grupal: todos los que participan son sus constructores, cada uno de ellos aporta algo al mismo.

Si tus intentos de eliminar estas actitudes del grupo son fallidos, siempre tienes la opción de abandonar el grupo. Aunque algunos no lo entenderán, a veces es la mejor opción.

No compartas en el grupo contenidos que atenten contra la privacidad de nadie ni sea ofensivo hacia otros.

Si tienes algún problema que resolver con el profesor, no lo hagas a través del grupo: acude al centro a hablar con él cara a cara. De esta forma tendrás opción de conocer sus propios argumentos.

viernes, 24 de abril de 2015

WhatsAppitis, una patología física emergente

Se trata de un término utilizado por la doctora española Inés Fernández-Guerrero quien explica en la revista científica “The Lancet” su experiencia en la detección de esta patología derivada del uso excesivo del WhatsApp y que consiste en una tenosinovitis, inflamación del tendón y de la membrana sinovial que lo recubre.

Lo normal no es relacionar este dolor con el uso del teléfono móvil, pues hasta el momento era una molestia como consecuencia de esfuerzos realizados en el ámbito profesional o deportivo.

La doctora Rosa Ma. Llorca, jefa del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario HM Torrelodones (España), explica que en los primeros pacientes era complicado identificar la causa del problema. La voz de alarma se activó cuando los afectados “no habían hecho ningún esfuerzo extra los días anteriores y algunos manifestaban que el dolor se intensificaba con el uso del móvil”.

Las consecuencias son patologías en dedos, muñecas y cuello porque, aunque el dolor inicial es en la raíz del dedo pulgar, puede extenderse a otras regiones. También se generan sobrecargas en otras estructuras como hombros, cuello y espalda “al quedar rígidos en un gesto de concentración mientras se mueven rápidamente los dedos”, explica la especialista.

“No tiene por qué ser una patología grave si atendemos al primer signo de alarma, que es el dolor”. La doctora Llorca insiste en que si no hacemos caso a estas señales, “la tendinitis podría hacerse crónica igual que pasa en otras partes del cuerpo”. Casos en los que, si no se previene, puede llegar a ser necesaria la rehabilitación o incluso una operación para liberar el tendón.

Claves para poder prevenir la “whatsappitis”

Escribir con otros dedos o usar un lápiz para dispositivos táctiles. La especialista señala que “se trata de estrés repetitivo de la articulación que no tiene tiempo de recuperarse”, por lo hay que dejar descansar el dedo.

Es necesario cambiar las posturas mantenidas de cuello, columna dorsal y columna lumbar. Tal y como explica la doctora, es necesario estirarse y “no sobrecargar tanto las estructuras porque debido a la excesiva atención que requiere escribir con el móvil tendemos a inclinar la cabeza y a poner rígida la columna lumbar”.

Tenemos que esforzarnos por cambiar nuestros hábitos y aprender a utilizar el móvil sólo cuando sea necesario. La doctora recomienda “tomarse el trabajo con descanso y establecer límites en el uso del móvil en momentos de ocio”.

¿Existe la adicción al teléfono móvil?

Elisardo Becoña, catedrático de Psicología Clínica y director de la Unidad de Tabaquismo y Trastornos Adictivos de la Universidad de Santiago de Compostela (España), explica que la adicción a las nuevas tecnologías “no está reconocida como tal” y advierte del peligro de “convertir usos normales en una patología”.

Sí existe un “uso abusivo” que, según Becoña, puede compararse con otros momentos históricos como la aparición del cine, el coche o la televisión. La tecnología no formatea a las personas, sino que, en función de cómo es el individuo lo que hace es “amplificar las características que tiene”, por lo que “una persona obsesiva o con rasgos obsesivos va a estar mucho más tiempo conectada”.

El problema en relación a las nuevas tecnologías reside, según el psicólogo, en la población vulnerable, la infancia y la adolescencia, ya que muchas veces no saben “cómo manejarlas y pueden sufrir más engaños”.

Aquí es donde se hace necesario educar y enseñar a establecer límites para evitar problemas que influyan en la forma relacionarse o en los estudios.

El proceso inverso al uso abusivo de las nuevas tecnologías es el tecnoestrés, apunta el especialista quien indica que a algunas personas les supone “un estrés importante el uso de las nuevas tecnologías”.

El catedrático explica que el perfil clásico afectado son personas de 40, 50 o 60 años que se han visto obligados a usar las nuevas tecnologías por ejemplo en el trabajo, algo que puede llegar a producir “malestar, ansiedad y estrés”.

El experto en adicciones expone que, para evitar posibles problemas y patologías derivadas del uso de las nuevas tecnologías, el “equilibrio entre el uso de la tecnología y el desarrollo del individuo” es fundamental, teniendo un papel protagonista “el sistema educativo, los padres y el sistema social”.

Joven se ahorca tras despedirse de sus amigos por Whatsapp



Un cordón que servía como tendedero de ropa fue usado por un joven de 22 años de edad para ahorcarse en la madrugada del jueves en el patio de su casa,

ubicada en el barrio Defensores del Chaco, luego de que escribiera mensajes por Whatsapp pidiendo compañía a sus amigos y decir que quería “matar” sus problemas, según informó un policía de turno de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
A las siete de la mañana del jueves, un inquilino que ingresó a la casa, ubicada en la calle Luis Campero, antes de llegar a la Daniel Zamora, vio al joven colgado de la baranda del primer piso, por lo que avisó al tío del fallecido, quien inmediatamente llamó a la Policía Boliviana.
“Hemos conocido mediante el llamado de Radio Patrullas 110, la existencia de un cuerpo sin vida. Esta persona había usado el cordón de un tendedero de ropa que ató a una barra de una baranda del primer piso y se dejó caer al aire tras ponerse en el cuello la soga”, dijo el oficial.

Sentía soledad
En la investigación preliminar, la Policía descubrió que el joven sentía un cariño muy grande por su abuela, a quien llamaba mamá, la que perdió la vida hace unos meses, por lo que en los últimos días los familiares lo notaron deprimido.
Asimismo, se logró conocer que el muchacho había terminado una relación sentimental hace unos cuatro meses, por lo que expresaba sentimientos de tristeza.

Última noche
Un amigo del joven relató que en la noche del miércoles se reunieron en una habitación de la vivienda para ingerir bebidas alcohólicas, pero él se quedó dormido y lo dejó prácticamente solo.
En su soledad, el joven tomó su teléfono celular, y empezó a enviar mensajes por Whatsapp a un grupo de amigos, en los que anunciaba su muerte. “Quiero estar a lado de mamá (abuela)”, “Amigos los quiero mucho y los amo, pero voy a matar mis problemas”, “Les voy a extrañar”, escribió primeramente, y luego pidió compañía, pero nadie fue en su ayuda: “Estoy chupando solito venga a mi casa el “….” Se durmió”, fueron algunos de los últimos envíos hasta que a las 02.15 del jueves, dejó de escribir y, presuntamente, fue entonces que decidió ahorcarse.

Entrega del cuerpo
Tras realizar el levantamiento legal, el médico forense revisó el cuerpo y determinó que la causa de la muerte fue asfixia mecánica por ahorcamiento por muerte violenta de manera súbita.
Los restos mortales fueron entregados a los familiares que están en Tarija y el caso fue comunicado a la madre del fallecido, la que reside en la ciudad de Yacuiba, y a su abuelo, quien tiene 78 años de edad.
Anoche fue realizado el velorio y se prevé que hoy se proceda con el entierro.

Investigación
Este es el tercer caso de suicido ocurrido durante la semana en esta ciudad, por lo que la Policía realiza una investigación más minuciosa sobre las razones que llevaron a tres jóvenes a quitarse la vida.
Al tratarse de un caso de tipo sentimental, la Policía recomendó a los padres de familia estar alertas respecto a los comportamientos de sus hijos para detectar a tiempo intenciones suicidas y evitar la pérdida de vidas.

martes, 21 de abril de 2015

Whatsapp Suma nueva función en Android

Durante las últimas semanas, la aplicación de WhatsApp para Android ha sido el principal foco de innovación de la compañía liderada por Jan Koum y propiedad de Facebook. Desde enero, la empresa ha lanzado la funcionalidad WhatsApp Web, el sistema de llamadas de audio y el rediseño para Material Design, y ahora sumará una nueva función: el respaldo de conversaciones. Según reportó Android Police, una nueva versión de WhatsApp para Android aparecida en el portal APK Mirror incluye la función para crear un archivo de las conversaciones del software en Google Drive. Esto permite que, en caso de perder un teléfono o cambiarlo, se puedan recuperar los chats realizados